BiblioClara 2016-2017

La poca fidelidad que muestro en este mi blog tiene una excepción: esta entrada. Tal y como hice en 2015 y 2016, recapitulo las lecturas del año fundamentalmente para acordarme de lo que leo. Me consta que cuando me siento a hacer esto hay muchas cosas leídas de las que ya no me acuerdo pero mira, si te he leído y ya te he olvidado, no mereces estar aquí.

Como ser implacable y mostrar tu nueva adquisición a la vez.

Dicho lo cual y sin que el orden sea muestra de nada allá vamos. Recuerdo el formato: Breve referencia, punto positivo y punto negativo. Pinchando sobre el nombre aparece en enlace del libro en Goodreads así que usadlo que me lo he currao. En algún momento debería ponerme al día con mi perfil

Fariña“, Nacho Carretero

“Fariña” construye, en un esfuerzo de documentación ingente, el desarrollo del narcotráfico en Galicia. Desde el contrabando de barriga hasta los poderosos capos de la droga pasando por los señores do fume, se presenta un panorama ante el que sólo puedes decir “¿pero cómo es posible?”

(+) Es un libro extraordinariamente valiente. Atreverse a escribir esto dice mucho del autor, que además consigue una redacción muy fluida pese a la cantidad de datos.

(-) Son tantos nombres que muchas veces se echa de menos una suerte de “árbol genealógico”, como en las novelas de Tolkien en las que de vez en cuando tienes que mirar un mapa.

Cicatriz“, Juan Gómez Jurado

Simon Sax es un cerebrito con graves problemas de relación. Harto de estar solo, entra en una web para comprarse una esposa y acaba enamorándose de Irina. Evidentemente, Irina no es una persona fácil, agradable y de pasado impoluto.

(+) Muy entretenido, consigue enganchar al lector.

(-) Me ha decepcionado mucho, no el libro en sí, que sin más, sino que sea de Juan Gómez Jurado. Soy muy fan suya en Todopoderosos, donde demuestra ampliamente su cultura y referencias, y, sinceramente, esperaba más de él.

La España vacía“, Sergio del Molino

Sergio del Molino presenta en este ensayo su tesis acerca de la España Vacía, una España interior, rural y despoblada. Extraordinariamente sugerente para conocer mejor nuestro país.

(+) Las referencias literarias, históricas, fílmicas… Es un libro del que se sale con muchos deberes. Y eso siempre está bien.

(-) Hay veces que se hace farragoso. Y tiene cierto punto de superioridad.

Patria“, Fernando Aramburu.

Retrato coral de dos familias golpeadas por el conflicto vasco: la de Bittori, cuyo marido, el Txato, fue asesinado por ETA; la de Miren, cuyo hijo Joxe Mari decide integrarse en la lucha armada. En nuestro maravilloso nuevo podcast, #ATronchalomos, hacemos una reseña que está deseandito ser escuchada.

(+) Es el mejor libro que he leído en muchísimo tiempo.

(-) Que alguien le pida al libro lo que el libro -una novela, recordemos- no va a dar.

La magia del orden“, Marie Kondo

Marie Kondo está bastante sonada, pero ha escrito un libro imprescindible para aquellos con problemas respecto al orden en su vida. Especialmente recomendable para los que, como yo, os tengáis que enfrentar a una mudanza.

(+) Yo soy más ordenada desde que leí este libro. Palabrita.

(-) No deja de ser una especie de autoayuda. Consumir siempre con moderación.

Vais a querer doblaros hasta el Lefties

Todo por amor y otros relatos criminales“, Lorenzo Silva.

Lorenzo Silva es uno de mis escritores favoritos y no podía faltar en esta lista. En este caso, es una recopilación de artículos que parten de la crónica de sucesos de los periódicos para hacer interesantes reflexiones sobre la justicia, la culpabilidad, el sistema…

(+) Es Lorenzo Silva. Escribe siempre TAN bien…

(-) Algunos relatos están tan pegados al contexto que no sé si aguantarán el paso del tiempo.

Camina o revienta“, Eleuterio Sánchez (El Lute)

Yo, que soy mucho de biografías, pensé el algún momento que leer la biografía de “El Lute”, el famoso fuguista español, era una buena idea. Amigos, me equivoqué.

(+) Da para una buena reflexión sobre la cárcel y el sistema.

(-) Hacía mucho que un libro no se me hacía tan cuesta arriba, lo he acabado de leer más por orgullo que por otra cosa. Se hace muy denso por los constantes alegatos de víctima del sistema, no quedan claros los rangos temporales y oculta -no muy habilmente- datos quizá no tan loables de su biografía. Sólo puede gustar a quienes estén muy muy muy interesados en su biografía.

Concha, pensando en el incidente de Nueva York.

Así era mi madre“, Concha Márquez Piquer.

Biografía de Doña Concha Piquer escrita por su propia hija, Concha Márquez Piquer. Este libro es ORO.

(+) Me he reído con este libro LO MÁS GRANDE. Viva España, viva la copla y viva Concha Piquer.

(-) Concha Márquez Piquer será muchas cosas. Escritora no es una de ellas.

Ya que estamos, echadle un ojo a esto. De verdad, qué maravilla

Puedo prometer y prometo. Mis años con Suárez“, Fernando Ónega

Homenaje público de Fernando Ónega a Adolfo Suárez, con el que trabajó muy estrechamente. Reconstruye su trayectoria profesional y vital con mucho cariño.

(+) La dignidad de Suárez.

(-) Acabas el libro pensando cómo es posible que no hayan canonizado aún a este hombre. La razón es obvia: poner algo negativo de él no entraba en los planes de Ónega y a veces se echa de menos ese contrapunto.

Novelas ejemplares“, Miguel de Cervantes

Serie de relatos cortos de Cervantes. Clasicazos como “Rinconete y Cortadillo”.

(+) Siempre hay que leer clásicos, no sólo por serlo sino por el dibujo del contexto que presentan.

(-) Es libro exigente, difícil de leer sin estar concentrado en la lectura.

 

Hasta aquí. A partir de ahora, ya sin tesis, espero que estas listas se alarguen hasta el infinito:)

 

 

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BiblioClara 2015-2016

A dos días del año nuevo (porque sí, los años empiezan en Septiembre) cumplo con mi obligación autoimpuesta de listar mis lecturas de este año. Estrenarme en un cole nuevo, con todo lo que ello conlleva, y seguir con mi tesis (bien, gracias) hace que pese a que he leído y leo muchísimo, relativamente poco de ello es por placer. Aún así, aquí queda mi registro, como la otra vez, con su pro y su contra, para hacerle un favor a mi memoria y quien sabe si a algún lector ávido de novedades, que bien ávido tiene que estar como para haber ido a parar aquí.

“El canto del cuco” y “El gusano de seda”, Robert Galbraith.

El amigo Robert, aka JK Rowling, se inventa a un detective privado, Cormoran Strike, con asistente, Robin Ellacott.

(+) Quienes pulimos en nuestra adolescencia todo lo que llevara el nombre de Agatha Christie o Arthur Conan Doyle, disfrutamos en cuanto nos ponen un caso delante. El dibujo de los personajes me en-can-ta.

(-) Rowling para adultos es demasiado descriptiva. A mi me gusta, pero entiendo que pueda causar rechazo.

Triología “Tinto de Verano”: “Tinto de verano”, “El mundo es un pañuelo”“Otro verano contigo” , Elvira Lindo.

Recopilación de artículos en los que Elvira habla sobre sí misma, su “santo” y su vida en las tardes de verano en un pueblo de vacaciones.

(+) Elvira Lindo es una maestra en esto de escribir sobre lo cotidiano, con una ironía que más de una vez me hace reír lo más grande.

(-) Animada por el dibujo de su “santo” (aka Muñoz Molina), me empecé a leer un libro suyo. Creo que no estoy preparada.

“La isla de Alice”, Daniel Sánchez Arévalo.

Alice, mamá de una niña y embarazada de una siguiente, ve su vida derrumbarse cuando su marido Chris muere en un accidente de coche. En pleno duelo, se obsesiona con el lugar de la muerte de Chris, sospechosamente lejos de donde debería estar, e inicia toda una investigación.

(+) Es IMPOSIBLE dejar de leer este libro. La intriga se mantiene hasta el último momento.

(-) Es una marcianada. Del tipo tener que ir páginas hacia atrás para comprobar que de verdad has leído lo que has leído. Muchas veces pareces estar más delante de un guión para una serie que con una novela.

Otra marcianada: esta canción me recuerda a Alice.

“Hombres desnudos”, Alicia Giménez Barlett

Javier e Irene se ven obligados a cambiar sus vidas, llegando a lugares donde jamás pensaron estar.

(+) La novela está escrita en primera persona de forma ininterrumpida, de manera que a los diálogos de cada personaje le acompaña parte de la narración hecha por ese mismo personaje. Hay dos principales y dos secundarios, lo que hace viable el experimento.

(-) Un final demasiado exagerado para lo realista que se presentaba la obra.

“Música para feos”, Lorenzo Silva

Relato intimista sobre una historia de amor.

(+) Es MUY bonito.

(-) El personaje de Ramón es un poco peliculero, lo cual se hace más obvio sobre todo con lo real que es el de Mónica.

“Nosotros, los de entonces”, Marta Rivera de la Cruz

Grupo de amigos veinteañeros que se vuelven a reunir a los 40 años, un reencuentro que tendrá de todo.

(+) Me gusta mucho como escribe Marta Rivera de la Cruz: mantiene el ritmo, engancha, es descriptiva sin pasarse y logra que los personajes sean siempre muy cercanos aunque no te identifiques con ellos.

(-) El argumento es simple a más no poder, como si fuera un telefilm. La gran decepción del año.

“Fabiografía”, Mario Vaquerizo

La biografía de Fabio McNamara, icono de la Movida Madrileña. Me gustó tanto que fui hasta a la calle Palma a ver, desde fuera, cuál era la famosa Casa Costus.

(+) McNamara es una de los personajes más interesantes de la España reciente. Mario Vaquerizo, que escribe bastante mal pero no es nada tonto, toma una decisión interesante y simplemente arma el relato a partir de las conversaciones que tuvo con él, lo que construye una visión más clara de Fabio.

(-) Su punto fuerte es a la vez su punto débil. Es caótica y va y viene en el tiempo, lo que hace muy difícil el construir un hilo temporal.

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“Yo era muy divino. Muy total”. Y Pedro, ¿qué?

“Hombre buenos”, Arturo Pérez Reverte

El viaje de dos académicos de la lengua para conseguir la L’Encyclopédie, luz de la razón en tiempos oscuros.

(+) El ingente trabajo de documentación de Reverte, más presente en esta obra en la que hace un juego muy interesante entre el relato y la redacción del relato.

(-) Aún gustándome mucho tanto la historia como la manera de presentarla, las de Reverte siguen siendo lecturas exigentes, que no llegan a enganchar. Es como una peli de 160 minutos: no te aburre, pero estás todo el tiempo preguntándote por qué no te lo ha contado en menos tiempo.

“Donde los escorpiones”, Lorenzo Silva

Vila y Chamorro ahora en Herat, base española en Afganistán.

(+) Silva es un maestro de los diálogos y cuanto más pasa el tiempo, más “zorro viejo”.

(-)Mi amor incondicionado por Rubén Bevilacqua no me turbia el juicio: es el libro más flojo de toda la serie.

“Retratos”, Truman Capote

Mi creciente obsesión por las biografías (y la ayuda de Lola) me llevó a leer este conjunto de semblanzas que Capote hace sobre figuras de su tiempo.

(+) El retrato del artisteo: Marlon Brando, Marilyn Monroe, Elisabeth Taylor y Richard Burton. Ya no hay estrellas como las de antes.

(-) Hay muchos retratos que necesitan de una miradita en wikipedia porque no sabes de quién te está hablando. Ergo, te interesa lo justo y hace que el libro sea un poco montaña rusa.

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Todo es mejor cuando está la loca de Marilyn

“Los niños de la estación del Zoo”, Christiane F.

A finales de los 70 se estimaba que en la República Federal Alemana había 45.000 jóvenes adictos a la heroína. Christiane, con sólo 13 años, se convirtió en una de ellos. Escrito a partir de sus testimonios en un juicio, fue uno de los libros más vendidos en su momento y se hizo una película (“Yo, Cristina F.”) que no creo que vea pero que fue uno de los mayores éxitos del cine comercial alemán.

(+) Nunca me había pasado el necesitar acabar de leer un libro para que la experiencia terminara de una vez: Es el libro más duro que me he leído en mi vida. Y esto es precisamente lo positivo porque te hace no ser reduccionista con el problema de las drogas y reflexionar, en general, sobre los jóvenes y los modelos sociales.

(-) No se puede leer en cualquier momento. De hecho, yo sigo tocadita.

A ver si este nuevo curso se me da mejor y puedo aumentar la lista. Aunque implique ir como Keira

La tesis va, gracias (a Dios).

La verdad sobre hacer una tesis: El “ser doctor”

Yo no creo en el destino. El “si pasa, es que tenía que pasar” que en un primer momento puede resultar tranquilizador lo es porque precisamente nos exime de responsabilidades, pero casi que prefiero militar en el bando de quien es responsable porque es precisamente libre y no hace más que asumir aquello que tarde o temprano generaron sus propias decisiones.

Amigos, amigas, empiezo pretenciosa que es justo lo contrario de lo que quiero escribir ahora. Porque no, no creo en el destino pero sí en las casualidades. O en que en determinados momentos estamos más sensibles, más susceptibles a determinadas realidades que acabamos conectando. Ayer, 30 de junio, dimos por finalizado el curso 2015/16. Todavía con la vorágine del fin de curso y la cabeza explotando de evaluaciones, llegaba el momento de celebrar con los compañeros y compañeras. Al calor de un Madrid pre celebraciones del Orgullo, tinto de verano y abanico fueron mis armas para mi tarde de ayer, en las que compartí con mis colegas no sólo chascarrillos sino también reflexiones más profundas. Entre los chascarrillos, los destinos de los viajes estivales, que ojo lo bien que vive la gente. Al preguntarme a mi, sólo podía decir que en verano me refugiaba en brazos de mi amante, Miguel de Unamuno, deseando que este fuera el último verano que pasaba en esta relación tan de síndrome de Estocolmo. Entre otras cosas porque mi fecha límite está peligrosamente cerca y no me queda otra. Ante la admiración que suele despertar que estés haciendo una tesis doctoral, me dio por pensar en que decir que iba a ser doctora en filosofía me parecía bochornoso. Ojo, no es falsa humildad. No es asumir el lema socrático a la vez que me coloco en el pedestal que he labrado en muchas horas en los veranos, pero también en otoños, inviernos y primaveras. Yo llevo desde el 2012 dedicada a este quehacer, a veces de manera prioritaria, a veces teniendo que pasar a un segundo plano. Y cuando diga que soy doctora en filosofía, en realidad sólo puedo decir que sé de un punto muy concreto de la filosofía de Unamuno. Ni siquiera sé de todo Unamuno. Cuando me presente como doctora en filosofía -no sé en que contextos uno se presenta así a no ser que sea Ross Geller, pero oye, algún contexto en el que pase eso- quien me oiga me tendrá como erudita de Platón, Aristóteles, Descartes, Kant, Nietzsche. Porque oye, soy doctora en filosofía. Porque eso es “lo que hacen los doctores”. Ser muy sabios en su materia. Pero la realidad, ante la que todos y todas nos hemos callado como muertos es que ser doctor no es más que saber de algo, probablemente más que nadie, pero es saber de algo y ese “ser doctor” es la línea de salida porque ese algo es ínfimo en comparación con la vastedad del conocimiento. Solo espero poder saber más y al mejor de los niveles de todos los filósofos y filosofías pero lo que seguro sé es que de aquí a un año, cuando consiga -espero- el título, no voy a saber mucho más de lo que sé ahora. Del cientificismo en Unamuno y temas afines, sí. De la “Crítica del juicio”, no.

Decía que sí que creía en las casualidades. Y hoy veía esto en Facebook.

La tesis bien, gracias.

 

Manipulación: Horror en el hipermercado

Por si había alguna duda, escribo esto con este temazo de fondo. Como debe ser:

La filosofía, como amor a la sabiduría, tiene como principal batalla el acabar con la ignorancia. Y ya señalaba Sócrates que la peor de las ignorancias es aquella que no se sabe como tal. Quien vive en este desconocimiento sin tan siquiera saberlo es la víctima perfecta para la manipulación, pero también los que en mayor o menor medida reconocemos que no sabemos prácticamente nada somos perfectos candidatos algo o alguien que tergiversará la verdad en beneficio de unos intereses más o menos espurios. Como siempre o casi siempre, la educación es nuestra mejor arma. Bien lo sabe la clase política, que ha ido cuidadosamente aniquilando cualquier reducto de reflexión crítica en el sistema educativo. Desde las exiguas trincheras que nos quedan, quienes nos dedicamos a esto de hacer llegar la filosofía a la adolescencia tenemos la obligación profesional, moral y social de generar ciudadanos críticos, reflexivos y, sobre todo, conscientes de su ignorancia. 

El objetivo está claro. Pero ay, el medio. Esto, ¿cómo se hace?. Curiosa broma esta de ignorar como acabar con la ignorancia…

Este año tuve un alumno que no soportaba la asignatura. Toleraba, unos días mejor que otros, las clases, pero sufría lo indecible cada vez que tenía que ponerse delante de los apuntes, cada vez que le pedía su postura acerca de un tema. En la evaluación, él no tuvo reparo en reconocerlo y yo le pedí que pensara qué se podía hacer con otros alumnos o alumnas que estuvieran en su misma situación. A los pocos días, se me acercó y me dijo: “Clara, que ya he pensado eso. Yo creo que me gustaría si lo viera más cercano a mi, con más relación con mi vida, con mi día a día”. Esta respuesta, que encantará a los defensores del aprendizaje significativo, me hizo pensar en que había que trabajar mucho más en la reflexión sobre el día a día.

En esta línea, aquí va una opción para trabajar la conciencia de la ignorancia o de la manipulación: las estrategias de ventas en los supermercados. Según un informe de la Confederación Española de Organizaciones de Amas de Casa, Consumidores y Usuarios (Ceaccu) sobre los hábitos de compra, el 52,6% de los consumidores compra sin dejarse influir, pero el 48,5% reconoce que a veces adquiere más de lo previsto. ¿Por qué? Estrategias de marketing. Por ejemplo:

  • La entrada suele estar a la derecha de las cajas registradoras porque nuestra tendencia es girar la cabeza a la derecha.Por ello, casi toda la superficie se extenderá por la izquierda y en la parte derecha tan sólo habrá un espacio en el que habitualmente colocarán ropa. La razón no es otra que el conocimiento de que usted, probablemente, no entrará al supermercado a comprar un vestido o un pantalón. Pero el efecto lo habrán conseguido: habrá mirado a la derecha y es posible que haya visto algo que le interese. Los expertos son conscientes de que el cliente irá hacia el fondo y luego, inevitablemente, tendrá que dirigirse hacia la izquierda. Por eso, colocan los alimentos en esas direcciones.
  • Para lograr que recorras toda la superficie, los alimentos de primera necesidad suelen estar dispersados y, casi siempre, al fondo de los establecimientos. Aunque esto no siempre es así, porque también valoramos mucho poder hacer la compra rápido. El hipermercado debe estudiar este equilibrio.
  • La colocación de los productos en las góndolas sigue unas reglas de oro que todo comerciante conoce. Las estanterías se dividen en tres niveles: el primero está a ras del suelo; el segundo a la altura de las manos; y el tercero se localiza a nivel de los ojos. Es en estos dos últimos donde las ventas son superiores, al estar ubicados en lugares de fácil visualización y poder coger los productos con mucha comodidad. Mientras que si el estante está a ras de suelo, las ventas son menores al tener que agacharse para asir el artículo. Según esta distribución, los artículos de venta obligada estarán a nivel del suelo y el resto en los otros dos niveles para provocar su compra. Y es que lo que el cliente puede tocar, coger y comprar se vende. Las estadísticas demuestran que el cambio de un producto de un nivel a otro puede incrementar las ventas hasta casi un 80%. De igual manera, en el centro de las góndolas se colocan los productos más rentables y los de menor atractivo al ser el lugar donde los clientes centran su mirada.

  • Todo está pensado para que no se enfade o se agobie por los continuos choques con los carros. Por ello, el ancho de los pasillos es como máximo de tres carros, lo justo para que usted no tenga más remedio que detenerse y ver los productos de ambos lados.
  • La psicología del precio: Los precios terminados en 5,7 y 9 atraen más al comprador.Un céntimo de euro es la diferencia entre adquirir un producto o pasar de largo. Los consumidores nos fijamos en la primera cifra del coste. Un artículo que cuesta 4,99 euros se visualiza como 4 y no como 5. Un truco muy utilizado pero que sigue funcionando.
  • La estancia media en un hipermercado es de 55 minutos. Las técnicas de ‘merchandising’ alargan o reducen el tiempo mediante el uso de música. Los ritmos rápidos hacen circular a la gente con más celeridad, haciendo su compra de manera rápida e irreflexiva. Los suaves incitan a la permanencia en el establecimiento.
  • Los carritos de la compra también tienen su parte en esto de definir nuestras compras: se desvían ligeramente hacia la izquierda, lo que nos obliga a sujetarlos con la mano izquierda, con lo cual la derecha queda libre para alcanzar cómodamente los productos, y no suelen ser muy rápidos, lo que aumenta las posibilidades de que nos fijemos más en productos que no buscábamos en principio. Además, se utilizan distintos tipos de suelos para que el carro se acelere o se detenga al llegar a determinadas zonas.
  • Todo hipermercado está divivido por zonas frías, cuyas ventas están por debajo de la media, y zonas calientes, espacios de gran atracción y alto nivel de ventas. En las zonas calientes, como el pasillo central o la entrada, están los productos de menor venta. En las zonas frías se colocan los de primera necesidad.
  • La iluminación es fundamental en secciones perecederas, como la pescadería, la carnicería o los lácteos. Utilizan luces fluorescentes para dar a los alimentos sensación de frescura.
  • Mientras espera para pagar, el supermercado le tienta con “productos golosina”: utensilios cotidianos, dulces, chicles… que incluimos en la compra casi automáticamente.
  • Cada pocos meses la distribución del supermercado se modifica. El usuario, cuando entra, tiene trazado un itinerario en su mapa mental. Y de repente cambia. Algunos psicólogos creen que es una táctica para que el cliente se pierda y así pase más tiempo por los pasillos, observando nuevos artículos.
  • Los supermercados son conocedores del poder que tienen los hijos para convencer a sus padres. Por ello, cereales, juguetes o chucherías se colocan a la altura de los ojos de los niños.

  • No es casualidad que el pan se venda a la entrada del supermercado. Quieren conquistar al consumidor por el olfato ya que este sentido está relacionado con el apetito. Es decir, oler a comida nos da ganas de comer. “Está demostrado que comprar con hambre incrementa el número de productos adquiridos“, matiza Lladó.

(extraído de aquí y aquí, donde señalan exactamente la labor del neuromarketing)

Y aquí, en bueno, bonito y barato:

Una manera de trabajar esto en una sesión puede ser:

  1. Partir de una lluvia de ideas de estas estrategias. Puede haber una tarea previa: un par de días antes de hacer la sesión, pedirles que vayan al supermercado y se fijen en qué cosas creen que “no son casualidad”.
  2. Puesta en común completando con lo que no haya salido o poniendo el video.
  3. Creación de un decálogo contra la manipulación en el supermercado.

Yo lo usaré para 4ºESO, pero creo que como actividad es viable a partir de 2ºESO.

Evidentemente, la reflexión de fondo que nos interesa es tomar conciencia de la manipulación que vivimos y como colaboramos con ella precisamente por ignorarla.

Sin novedad con la tesis. Pero bien, gracias.

 

Videos para trabajar: Igualdad de género.

Oí una vez en una charla el testimonio de una campesina peruana: “No le tengo miedo a la pobreza, siempre he sido pobre. A mi lo que me asusta es la desigualdad: explicarle a mi hijo por qué no tiene médico si al otro lado de la calle tenemos tres hospitales”. La desigualdad, a todos los niveles, es uno de los principales retos de nuestro mundo globalizado y cada momento de crisis no sólo lo pone de manifiesto, sino que hace que la brecha se agudice.

Una de las desigualdades más flagrantes es la brecha existente entre hombres y mujeres. Es un tema en el que estoy muy lejos de ser una experta, pero del que cada vez voy recopilando más material, bien en textos, viñetas, música, cine… Hoy le toca el turno a los documentales y vídeos cortos. Ahí van:

“Miss Escaparate”

Documental americano, “Miss Escaparate (Miss Representation)” está dirigido, escrito y producido por Jennifer Siebel. Se estrenó en Documentos TV el domingo 10 de marzo de 2013 en La 2 de TVE. Se centra en la imagen que desde los medios de comunicación se da de la mujer y hace una relación directa con la situación de la mujer en la sociedad, por ejemplo, la escasa participación de las mujeres en los puestos de poder.

Duración: 57 minutos.

Edad: +16

Puntos a favor:

  • La variedad de los enfoques.
  • Trata la imagen de la mujer desde el cine, la televisión, la relación entre mujeres… Completito, completito.

Puntos en contra:

  • La duración para trabajarlo en una sesión. Está la opción de cortarlo, por ejemplo:
    • Liderazgo en política: 11:20-15:30; Participación en política: 28-37.
    • Mujer en Hollywood: 15:30-21:15
  • El contexto es, evidentemente, el norteamericano, aunque haya muchas cosas que son fácilmente reconocibles.

Relacionados:

“El machismo que no se ve”

Reportaje producido íntegramente por TVE que trata de dar visibilidad al machismo que, aunque camuflado, sigue presente en nuestra cultura, en los medios de comunicación o en las relaciones familiares, laborales y sociales. Publicado el 30 de junio de 2015 en Documentos TV, además de contar con las intervenciones de expertos, trata el desarrollo de un taller de Estereotipos y prevención de violencia de género en un instituto y un taller de teatro para estudiantes de la Universidad de Málaga.

Duración: 50 minutos

Edad: +16

Puntos a favor:

  • Contexto español.
  • Los casos prácticos del taller del instituto.
  • Las intervenciones de los expertos, muy cercanas y sobre las que se puede trabajar directamente.

Puntos en contra:

  • De nuevo, la duración, excesiva para una sesión.
  • Quizá tenga más potencia hacer el taller directamente con los chicos y poner, como reflexión del taller, los fragmentos del taller o de los expertos directamente para trabajar con ellos.

 Relacionado: Micromachismos https://www.youtube.com/watch?v=WVRKdakH6fw

#CambiemosLaConversación

Duración: 1 minuto.

Edad:+16

#CambiemosLaConversación es una campaña que parte de Malasmadres y Mujeres que corren, dos proyectos que defienden dos mujeres, Laura Baena y Cristina Mitre respectivamente. Ambas son muy activas en redes sociales y viven en su día a día no sólo la cara bonita de éstas, sino también la cobardía, la rabia reprimida y la mala educación de seguidoras que se atreven a poner comentarios como los que se leen en el video. Mujeres que juzgan a mujeres.

Puntos a favor:

  • Cortísimo, pero muy potente.
  • Se puede trabajar a la vez redes sociales.
  • La relación de las mujeres con otras mujeres, un tema con mucha tela que cortar.

Puntos en contra:

  • Haría falta generar mucho más material relacionado. En sí mismo se queda corto. Plantear alguna dinámica o debate, quizá una labor de investigación en sus propias redes…

“Corre como una niña”

Duración: 3:18 minutos.

Edad:+12

Aquí no soy imparcial: me encanta este video. Lanzado dentro de la campaña “Like a girl”, pone el acento en los prejuicios y en la carga negativa que acabamos dándole a las expresiones.

Puntos a favor:

  • Corto, emotivo, con contenido.. ¿qué más quieres?
  • Válido para trabajar lenguaje.

Puntos en contra:

  • No da lugar a mucho debate. Quizá es mejor para conclusiones.

“Majorité Opprimée”

Duración: 10 minutos.

Edad:+18

La cineasta francesa Eléonore Pourriat grabó un pequeño corto en 2010, “Majorité Opprimée”, en el que narra un día de la vida de Pierre, un hombre que vive en un mundo en el que los roles de género se han invertido. En él las mujeres actúan como hombres y los hombres como mujeres. Pierre sale de casa para dejar a los niños en la guardería, habla con su profesor (que lleva velo) y luego es víctima del sexismo y la violencia sexual.

Puntos a favor:

  • Trata el velo islámico y su relación con la sumisión de las mujeres, tema que también da para mucho.
  • La originalidad de la propuesta.

Puntos en contra:

  • Es MUY desagradable. De hecho, yo no pondría la segunda parte del corto en los niveles en los que doy clase: la polémica me llevaría a discutir más el continente que el contenido, que es lo que me interesa. Pero hasta el minuto 4 es viable.
  • Hay errores de concepto, como decir que la sociedad en la que está es una sociedad feminista.

Como siempre, aquí se queda para posteriores revisiones y añadidos.

La tesis, no veas.

No está bien.

Hace siete horas, una buena amiga posteaba esto en Facebook:

Ayer estaba sentada en una parada de bus del centro de Madrid, hablando por teléfono. A mi lado se sentó un hombre de unos 50 años que intentó hablar conmigo empezando con un “Hola, guapa”. Al no hacerle caso, empezó a mirarme insistentemente. Me separé. Siguió mirando y hablando. Volví a separarme.

Llegó el bus y el hombre decidió ponerme la mano en el muslo y subir hacia la ingle. Me metió mano hasta el fondo, por supuesto sin consentimiento. Le apetecía y lo hizo, sin más.

Afortunadamente reaccioné rápido y le grité: “¿Qué crees que haces, cerdo de mierda?”. Contestó que era un gesto “amistoso”. Seguí gritándole cosas que acabaron avergonzándole, tanto que se marchó colorado y no se subió al bus, donde la gente le miraba.

Vivimos en una sociedad enferma de machismo en la que situaciones como esta ocurren cada día y a todas horas. Tenemos que acabar con esto ya.”

El 23 de enero, otra posteaba esto:

Anoche, cuando volvía a casa después del curro, un hombre me agredió. Se acercó por detrás y me metió la mano por debajo de la falda, tocándome la vulva. La vida me había regalado un paraguas minutos antes, gracias al cual pudo recibir un buen paraguazo en la cabeza, que junto con la lluvia y el susto, hizo que se resbalara y se diera una buena hostia. Le grité todo tipo de blasfemias y amenazas: le iba a matar. Pero salió corriendo, y aunque corrí detrás durante unos minutos, no pude alcanzarle. Mi amenaza sigue en pie: quiero matarle, hacerle mucho, mucho daño. La sensación de su mano en mi coño duró horas, todavía puedo sentirla junto con un inmenso asco, pero quiero que él sienta las heridas durante mucho más tiempo, que cojee durante meses, que no pueda comer, que no pueda salir a la calle. No quiero tener miedo, sólo quiero tener armas blancas y un montón de amigas. Y las tengo. Feminismo o Barbarie. Buenos días.”

El pasado mes de marzo, sobre las 3 de la tarde y a dos minutos de mi casa, por un camino que nunca suelo coger, se me acercó un chaval. Alrededor de los veinte años, más o menos como yo de alto, ojos claros. Se me acercó un poco raro y mira tú que mi primer pensamiento fue: “Joder, me va a quitar el móvil y no llevo con él ni quince días”. Me preguntó la hora muy nervioso, y, pese a llevar el teléfono en la mano, estiré el brazo para mirarme el reloj. No había llegado a mirar cuando de repente veo que se está bajando la bragueta muy deprisa mientras me dice: “Perdona, ¿te importa hacerme una paja?”. La deformación profesional o yo que sé, me hizo preguntarle: “¿Cómo?” Me faltó decirle “Razona tu propuesta”, vaya. “Si -me dijo- sólo tocarla un poco… o mírame mientras me la hago”. Por fin, reaccioné, le pegué un buen empujón y un “déjame en paz” que hoy me saben a poco y me fui. Ni me siguió ni me dijo más, tenía aún sus manos, torpes, luchando con su bragueta. Pero cuando miré atrás una vez avanzado un trecho le vi sentado, cumpliendo su misión mientras no dejaba de mirarme.

Se lo conté a mi amiga Lola y a Carlos. Y a nadie más. No lo subí en ningún sitio, no hice nada. Y me arrepiento. Por eso lo hago ahora. No porque necesite el consuelo ante un mal trago, sino porque seamos conscientes de la importancia de la denuncia. Denunciar que no está bien que yo, desde el mes de marzo, no haya vuelto a pasar sola por ese camino. No está bien que cada vez que paso con el coche -y es el camino de salida de mi casa, lo cual hace que ese “cada vez” sean MUCHAS veces- aún le vea sentado en el poyete cascándosela. No está bien que en menos de seis meses tres mujeres tengamos que contar experiencias de este tipo. No está bien lo que pasa por la cabeza de esos tres hombres -un chavalín en mi caso- como para que se vean con el derecho a agredir e incluso lo justifiquen.

No está bien. Joder.

Cosas que nos enseñaron los #Oscars2016

Lo primero que nos han enseñado los Premios Oscar de 2016 es que se puede hacer esta entrada exactamente un mes más tarde de lo que tenía sentido hacerla. Ojo, pongo “tenía sentido” porque me niego a poner “debiera”. Este mi espacio no tiene más uso que el que quiera darle y cuando quiera dárselo y me lo pienso repetir tantas veces como sea necesario. Que ya está bien de ponerse/nos tantas obligaciones.

Dicho lo cual, y con la distancia que me da el mes que ha pasado -algo bueno tenía que tener- paso a contar lo que nos ha enseñado la Academia y sus allegados en esta 88 edición:

  1. En este nuestro país parece que lo que interesa no ser muy bueno en algo, sino que no se te caiga la cara de vergüenza cuando eres manifiestamente malo. O eso es lo que pienso cuando veo que el plantel de invitados a la retransmisión de la Alfombra Roja y la Gala tanto en Canal +/ #0 como en TVE1 es gente que consigue mantener el tipo con comentarios que nacen manifiestamente de la ignorancia, la desinformación, el pasotismo o las simples ganas de hacerte el gracioso o la graciosa. Además de la obvia falta de profesionalidad que implica el que te contraten para comentar películas y tú no las hayas visto. Me cuesta muchísimo pensar que ninguno de los muchos y muchas que saben de cine en España no den el perfil de tele o no estén capacitados para hacer ese trabajo. ¿O es que no venden?
  2. La expresión “El elefante en la habitación” hace referencia a una verdad evidente que es ignorada o pasa inadvertida voluntariamente porque nadie de los implicados quiere enfrentarla. La opción de Chris Rock y los guionistas de la gala fue montarse en el elefante -la campaña #OscarSoWhite- y no dejar de señalarlo durante toda la retransmisión. Una decisión inteligente, que dió una nueva dimensión al tema y, sobre todo, que logró lo que parecía imposible: que Chris Rock nos gustara.
  3. Que no sólo vale con ser muy bueno sino que tienes que ser mejor que los demás. Esto se ve especialmente con el deporte: ya puedes correr como casi nadie en la historia que como tengas al lado a Usain Bolt no tienes nada que hacer. Estás condenado a la plata. Los premios deberían juzgar los trabajos del año y valorar quien es el mejor objetivamente. Esa es su razón de ser. El problema es cuando te llamas Julianne Moore o Leo DiCaprio y has estado siempre entre los mejores sin ser el mejor. Lo que objetivamente implicaría seguir abonado a ser nominado acaba con una sensación colectiva de culpabilidad -“el mundo te debe un Oscar”- que se calma premiando trabajos donde pesa más tu nombre y tu trayectoria que lo que puramente se está valorando. De ahí que ambos intérpretes hayan conseguido su premio en interpretaciones -“Still Alice” Julianne y “The Revenant” Leo- que sin ser malas cuesta pensar que sean las mejores de todo un año de cine. Pero hay escenas que son demasiado difíciles de rechazar. Se me enamora el alma con los gritos a Jack&Rose.

4. No hay nada como una entrega de premios con sorpresas. Vale que éstas nacen de no tener ganadores incontestables pero oye, que emoción ahí hasta el último momento. Aunque algunos tuvieran que quitarse el discurso a lo Morgan Freeman.

Pero mi enseñanza primordial es la absoluta seguridad de que todos/as merecemos un momento en nuestra vida en el que poner esta cara. Maravilla pura.

Que me da la vida un gif. Besos y abrazos cinéfalos:)